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Monday, September 14, 2026

Sánchez opta por la prudencia y evita chocar con Israel por el asalto a la Flotilla mientras Sumar le reprocha su “tibieza”

El asalto del Ejército de Israel a la Flotilla de la Libertad no ha derivado, de momento, en ningún nuevo choque con el Gobierno de Benjamin Netanyahu. En los barcos que fueron interceptados el miércoles por la noche iban aproximadamente medio centenar de españoles, pero el Ejecutivo de Pedro Sánchez ha optado por esperar el curso de los acontecimientos y la más que probable puesta en libertad de los integrantes de la Flotilla antes de decidir qué respuesta dar. Eso sí, en la coalición no todos piensan lo mismo: la vicepresidenta Yolanda Díaz sigue insistiendo en reprochar una actitud que califica de “tibieza” con Tel Aviv.

El Ministerio de Asuntos Exteriores ha hecho las consultas pertinentes al Gobierno israelí a través de la Embajada española en Tel Aviv y, según anunció una vez comenzó el asalto, ha creado una unidad de seguimiento permanente. También hubo una primera respuesta con la convocatoria de la encargada de negocios israelí, Dana Erlich —el Estado hebreo mantiene su negativa a nombrar embajador en Madrid—, para reclamar la liberación inmediata de los “retenidos” y dejarle claro que se trata de “ciudadanos pacíficos” que no representaban ninguna amenaza. A última hora de la tarde del jueves, en Exteriores seguían sin tener información precisa sobre el número de detenidos y si todos ellos se encuentran ya en el puerto de Asdod, hasta donde se desplazó el cónsul y el consejero de Interior de la Embajada para poder prestarles atención.

En todo caso, la reacción de España no ha llegado a mayores de momento pese a la crisis diplomática por la que atraviesan ambos países desde que el Gobierno de Pedro Sánchez criticó con dureza la ofensiva militar en la Franja de Gaza y reconoció el Estado palestino.

Tanto el presidente del Gobierno como el ministro de Asuntos Exteriores, José Manuel Albares, dejaron claro a primera hora de la mañana del jueves, cuando aún continuaba el asalto a algunos barcos de la Flotilla, que lo “urgente” en las primeras horas era garantizar que se respeta la “integridad física y los derechos” de los españoles “retenidos” y que luego ya habrá tiempo para analizar lo sucedido y emprender eventuales acciones.

De hecho, Sánchez evitó valorar este jueves si la actuación de Israel frente a la Flotilla en su ruta hacia Gaza viola la legalidad internacional, tal como plantea su socio de coalición Sumar, y aseguró que a esas horas “la prioridad” era defender “los derechos” de los tripulantes. Tras defender una vez más el objetivo de los barcos cargados con ayuda humanitaria, se limitó a remarcar que el Ejecutivo estudiará “todos los aspectos y a partir de ahí” valorará tomar “cualquier tipo de acción”, aunque sin concretar qué pasos se podrían dar.

Albares fue en la misma línea: “Llegará otro momento en el que una vez que analicemos todo lo que está ocurriendo, podamos tomar otro tipo de decisiones. En mi trabajo como ministro de Asuntos Exteriores no soy amigo de la inacción, tampoco soy amigo de la precipitación”.

En todo caso, Albares estuvo hablando a lo largo del jueves con sus homólogos europeos y de otros países como Turquía o Brasil que tienen nacionales en la Flotilla, y también con las autoridades comunitarias. A la Alta Representante para Asuntos Exteriores y Seguridad, Kaja Kallas, pidió que la UE se posicione a favor de los ciudadanos europeos, según fuentes diplomáticas.

De momento, es la Fiscalía la que ha movido ficha al anunciar que investigará la “intercepción” de las embarcaciones de la Flotilla, pues incluirá los hechos en las diligencias que ya había abierto el Ministerio Publico sobre “las posibles violaciones del Derecho internacional” por parte del Estado de Israel en Gaza.

En Moncloa siempre se apresuran a aclarar que la política exterior la marca el presidente del Gobierno, si bien eso no es óbice para que los ministros opinen sobre lo que consideren. Y así, fue Yolanda Díaz la que, en distintas intervenciones públicas a lo largo del jueves, elevó el tono contra Israel y llegó a calificar de “tibieza” la actitud del ala socialista del Ejecutivo, a la que reclamó mayor contundencia y “alzar más la voz” contra el “Gobierno criminal” de Netanyahu.

De hecho, recordó que ya son varias las “discrepancias” con el PSOE sobre las medidas a adoptar sobre la situación en Gaza, empezando por el plan de paz para la Franja auspiciado por el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, que el PSOE no ve con malos ojos y al que Sumar se opone, y siguiendo con la actuación ante el asalto a la Flotilla. Además, propuso adoptar más medidas contra Israel como romper relaciones diplomáticas y que las empresas españolas rompan sus vínculos comerciales con las de Israel. 

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