El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, denunció este lunes que en España existe “una minoría” de jueces que, lejos de limitarse a cumplir sus funciones, se dedican a “hacer política”, así como algunos dirigentes políticos tratan de impartir “justicia”. Así lo planteó Sánchez en una entrevista en TVE, donde también defendió tanto la “honestidad” como la “inocencia” de su esposa, Begoña Gómez, y su hermano, David Sánchez, ambos investigados por sendos casos de supuesta corrupción.
“Siempre voy a estar con jueces y fiscales que luchan contra la corrupción y persiguen al delincuente”, y “pienso que la inmensa mayoría de jueces y fiscales cumplen la ley y hacen su trabajo”, aseguró Sánchez. Pero lo cierto, insistió el presidente, es que “hay jueces que no” se limitan a ejercer sus funciones con diligencia, y existen ejemplos “palmarios” de esas supuestas malas prácticas, como los que afectan a su esposa y su hermano, denunció el presidente del Gobierno, que aseguró que tanto Begoña Gómez como David Sánchez están siendo objeto de un procedimiento judicial únicamente por ser sus “familiares”.
“Que hay jueces haciendo política y que hay políticos que tratan de hacer justicia… los hay, son la minoría, pero los hay”, denunció Sánchez durante la entrevista. Estos casos, sostuvo el presidente, “le hacen un inmenso daño al poder judicial”, y el Consejo General del Poder Judicial (CGPJ) debería, dijo, hacer una “reflexión” sobre “si estas instrucciones y estas causas judiciales” que afectan tanto a Begoña Gómez como a David Sánchez “tienen los parámetros de independencia y de respeto a la presunción de inocencia que merecen todos los ciudadanos”.
De la misma forma, el presidente también aseguró que cree en la “inocencia del fiscal general del Estado”, Álvaro García Ortiz, al borde de un juicio oral por un presunto delito de revelación de secretos vinculado al empresario Alberto González Amador, pareja de la presidenta madrileña Isabel Díaz Ayuso y, a su vez, investigado por un presunto delito de fraude fiscal. García Ortiz, recordó Sánchez, “puede ejercer su función mientras se sienta en el banquillo de los acusados”, puesto que su cargo “es compatible con defender que es inocente”.
Con respecto al otro principal caso de corrupción vinculado al PSOE, el que investiga la supuesta trama de amaño de contratos públicos liderada por Santos Cerdán, José Luis Ábalos y Koldo García, Sánchez defendió que actuó con “total contundencia” en cuanto detectó un “atisbo” de posibles delitos. El presidente admitió haberse sentido personalmente decepcionado al conocer los supuestos comportamientos de sus excolaboradores y también haber pensado en la dimisión, pero presumió de que tanto el Gobierno como el PSOE están “colaborando con la justicia y las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado, como no se hacía en el pasado”, así como de haber puesto “en marcha propuestas de mejora de los controles” para que no se repitan estos hechos.
El mandatario, no obstante, desvinculó las presuntas corruptelas de Ábalos con su cese como ministro en el año 2021, y recordó que esa salida se enmarcó en una remodelación mayor que también afectó a otros pesos pesados del Consejo de Ministros, como la entonces vicepresidenta primera Carmen Calvo. Asimismo, Sánchez negó taxativamente que la trama supuestamente liderada por los dos últimos secretarios de Organización del PSOE haya beneficiado económicamente al partido. “No hay financiación irregular” ni “por supuesto” tampoco una “corrupción estructural” en el seno de la formación, aseveró.
El Gobierno seguirá aún sin presupuestos
Pese a todas estas dificultades para el Gobierno y a su debilidad parlamentaria, Sánchez volvió a asegurar que su plan es agotar la legislatura y prometió presentar un proyecto de Presupuestos Generales del Estado para 2026, algo que no ha hecho en los dos últimos años pese a que el Ejecutivo está constitucionalmente obligado a intentar sacar las cuentas adelante. “Voy a presentar unos Presupuestos, pero también le digo una cosa: los Presupuestos son un instrumento, no un fin en sí mismo, el fin es crecer, reducir la desigualdad y poder vehicular los fondos europeos”, y eso puede hacerse con las cuentas actuales, las aprobadas para 2023, que se han prorrogado en 2024 y 2025, argumentó el presidente.
“Nosotros vamos a pelear para aprobar esos Presupuestos Generales del Estado, pero si nos los tumban seguiremos con los que tenemos ahora mismo”, que “permiten hacer frente a la agenda social y además vehicular todos los fondos europeos de aquí a 2026”, anunció Sánchez, que admitió la existencia de dos grandes problemas en España: el acceso a la vivienda —para cuya solución pidió “tiempo”— y el escaso crecimiento de los salarios. “Reconozco esos problemas, pero estamos poniendo el andamiaje para atajarlos: hemos destinado ocho veces más de presupuesto para políticas de vivienda”, puesto en marcha un “registro de pisos turísticos”, creado “el bono de alquiler” para jóvenes, “ampliado pensiones, elevado el salario mínimo” o “aprobado una reforma laboral que pone el foco de la negociación colectiva las condiciones de los trabajadores y los sueldos”, enumeró.
Más información en breve.
