El ministro de Transportes y Movilidad Sostenible, Óscar Puente, se ha lanzado a la compra urgente de más trenes con los que suplir los trenes Avril fabricados por Talgo y entregados apenas el año pasado; desde entonces no han dejado de dar problemas que, a la postre, llevarán a que Renfe suprima a partir de este lunes su AVE de bajo coste, bajo la marca AVLO, en la línea que une Madrid y Barcelona, con parada en Zaragoza.
A partir de este 8 de septiembre, los usuarios de Alta Velocidad ya no podrán comprar billetes ‘low cost’ de Renfe para desplazarse entre Madrid y Barcelona y con los que, a cambio de tardar un poco más pagaban tarifas notablemente más bajas que en los trenes marca AVE de la operadora española. Los AVLO, que continuarán operando en el resto de corredores de Alta Velocidad, fueron creados por Renfe para competir en precio con Iryo y Ouigo, con billetes que en muchas ocasiones eran más baratos que los de sus competidoras.
La semana pasada Renfe anunció la supresión de los AVLO en la línea Madrid-Barcelona por motivos relacionados con el material rodante, con la flota, y en concreto con los trenes Avril modelo S-106, fabricados por Talgo, debido a su enésimo fallo desde que empezaron a circular en 2024 y que esta semana Puente calificó de “incidencia muy seria”. Una inspección rutinaria detectó fisuras en los grupos de ruedas -‘bogies’- de varios de ellos, que ha terminado obligando a suprimir todo el servicio ‘low cost’ entre Madrid y Barcelona.
El miércoles pasado una delegación del Ministerio, con Puente a la cabeza, empezó a buscar “alternativas” en la fábrica alemana de Siemens, aunque está abierto a cerrar acuerdos con otros fabricantes europeos y estadounidenses. En Transportes apuntan que todavía no hay nada cerrado en un mercado muy estresado y para unas compras para la que será necesario desembolsar una importante cantidad, en un momento de nuevo de incertidumbre sobre si habrá Presupuestos para 2026. Aun así, Puente defendió su iniciativa para de “irme a Alemania, para ver qué opciones tenemos para en el corto plazo conseguir solventar la falta de material rodante que tenemos”.
“Me las prometía muy felices con el tren Avril”, admitió Puente esta semana en el Congreso, donde también insistió en que “necesitamos más trenes” y que ni siquiera son suficientes el casi medio millar de nuevos convoyes -fabricados por Stadler y por Alstom- y que el Ministerio que, esta vez sí, empiecen a llegar a principios del año que viene para jubilar a parte de los que circulan por la red, especialmente de Cercanías y que, en concreto, están llamados a renovar completamente las de Madrid y Barcelona.
No se trata ni mucho menos de la primera avería con los trenes Avril. En ellos también se detectan vibraciones muy superiores a lo habitual, debido a que sus ‘paredes’ son especialmente delgadas- y el pasado 1 de enero protagonizaron una parada generalizada debido a que su sistema informático se desacompasó con el cambio de año. Además, sobre Talgo pesa una multa de 116 millones por parte de Renfe por haberlos entregado mucho más tarde de lo acordado. Sin embargo, las fisuras en los ‘bogies’ y la supresión del servicio de AVLO entre Madrid y Barcelona sí ha servido de detonante para que el Ministerio de Transportes se lance a intentar una compra de urgencia y hasta ‘a la desesperada’ tal y como está este mercado, con una demanda internacional que supera con mucho la capacidad de los fabricantes, que han pasado de servir trenes en tres a siete o más años.
“El incidente en las Avril en la línea Madrid-Barcelona nos pone en evidente necesidad, tenemos que hacer un plan de flota que no se mueva a base de impulsos, no podemos tirarnos 15 años sin poner trenes [nuevos] y luego incorporar 400”, dijo Puente sobre la flota de la red ferroviaria, uno de los “puntos débiles” de un sistema que registra incidencias de forma muy habitual.
El PP enfatiza en la seguridad y, como Junts, pide responsabilidades
“La línea Madrid-Zaragoza-Barcelona es una radiografía clara de cómo actúa usted y el Gobierno”, le reprochó a Puente el portavoz del PP Héctor Palencia, que apuntó a que el verdadero problema no eran tanto los trenes Avril como problemas en la línea ferroviaria, entre Zaragoza y Calatayud, algo que el ministro rechazó de plano.
“La culpa no es del tren, porque si no se habrían retirado de toda España. Pero los han quitado porque el problema está en un tramo de la infraestructura entre Madrid y Calatayud”, apuntó Palencia, en base a un informe de Adif que habla de un tramo en el que se detectaban “vibraciones” cuando los trenes circulan a más de 300 kilómetros por hora”.
Puente rechazó de plano que exista problema alguno de seguridad -“no se permitiría a los trenes circular”, dijo sobre una decisión que en ese caso tomaría la Agencia Estatal de Seguridad Ferroviaria y no Adif- y lo limitó a las imperfecciones detectadas en los grupos de ruedas de los trenes que se han retirado del servicio, “de los S-106 de Talgo que hemos tenido que retirar de esa línea”
“La seguridad es lo primero, lo último que quiero que pase es lo de [el accidente] Angrois o lo de ayer en Lisboa”, enfatizó Puente, a quien tanto el PP como Junts exigieron que alguien asuma responsabilidades. “El caso Avlo es espectacular”, afirmó el portavoz de Junts, Isidre Gavin. “Esto es gravísimo e imagino que alguien deberá asumir responsabilidades. No solo fracaso de política comercial de Renfe, es una afectación grave para los usuarios”, dijo.
