Era el día de Nvidia y una vez más sus números no defraudaron, a pesar del elevado listón establecido por los analistas del mercado de valores. La empresa que dirige Jensen Huang informó este miércoles de sus resultados trimestrales que de nuevo superaron las expectativas de Wall Street en ventas y ganancias. No hay quien pueda con la compañía de moda.
Esto se interpretó como un pronunciamiento de la fortaleza del desarrollo en inteligencia artificial, donde Nvidia es la empresa clave, convertida en la compañía más valorada del mundo, lo que significó un calmante para los nervios de los inversores. De agosto a octubre obtuvo un beneficio neto de 31.910 millones de dólares (27.533 de euros). Esto supone un crecimiento del 62% de las ganancias en la comparación anual.
Sus ingresos por ventas ascendieron al récord de 57.010 millones de dólares cuando la previsión era de 54.920 millones. Las ganancias por acciones alcanzaron los 1,30 dólares cuando la estimación previa era que se quedaran en 1,25 dólares por título.
También indicó en su informe que preveía unas ventas de 65.000 millones en este trimestre frente a un augurio de los analistas de que este número se situaría en 61.660 millones.
“Hemos entrado en el ciclo virtuoso de la IA”, subrayó Huang. “La IA está en todas partes, haciendo de todo a la vez”, insistió.
Los resultados del tercer trimestre de Nvidia eran muy esperados por los inversores porque iban a ofrece una imagen instantánea de la demanda de chips que ha estado en el centro del boom de la inteligencia artificial (IA).
La trayectoria del fabricante de semiconductores supone un indicador para calibrar las preocupaciones sobre valoraciones elevadas en la IA y los temores a una posible burbuja a la vista. Tras conocer estas cifras, algunos analistas hablaron de una “burbuja positiva”.
Como muestra de optimismo en su posición, las acciones de Nvidia subieron más de cinco puntos en la jornada de este miércoles, a la espera de conocerse los datos trimestrales al cierre de Wall Street.
En parte ya se vaticinó que los resultados serían mejores de los previstos por cuanto todas las grandes tecnológicas, que dependen en buena medida de sus suministros, habían batido las expectativas de ganancias.
“Las ventas de Blackwell (nuevo elemento de la micro arquitectura de Nvidia) se han disparado y las GPU (unidad de procesamiento gráfico) en la nube están agotadas”, señaló Huang en referencia a sus nuevas unidades de procesamiento gráfico que se han convertido en esenciales para el entrenamiento y el funcionamiento de los sistemas de IA como las que alimentan la herramienta ChatGPT de OpenAI.
Nvidia llegó el pasado mes una valoración de mercado nunca vista, por encima de los cinco billones. Este miércoles, antes de estos datos mejores de lo esperado, su valor estaba en los 4,5 billones de dólares.
Las acciones de las tecnológicas han sufrido turbulencias en semanas recientes por la precoacción de los inversores por las elevadas valuaciones de los empresas del sector y la gran inversión de capital en chips y centros de datos. Sobre Nvidia recaía la tarea de cumplir con las expectativas y atacar el escepticismo alrededor de la IA.
