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Tuesday, August 11, 2026

Illa se reúne con Puigdemont en Bruselas para allanar el apoyo de Junts a las legislaturas catalana y nacional

“Lo que le ha hecho a los catalanes no tiene perdón”. Así llegaba Carles Puigdemont a su reunión este martes en Bruselas con el presidente de la Generalitat, Salvador Illa. Increpado por una viandante, el expresident aparecía en la delegación del Govern en Bruselas con el actual líder catalán ya esperando dentro en el primer encuentro del dirigente independentista con un barón del PSOE desde que fue aprobada una amnistía todavía no aplicada. El encuentro, que se inició puntual a las 16.15 horas, no prometía grandes avances justo en el día en el que el Gobierno de Pedro Sánchez anunciaba el pistoletazo de salida para la aprobación de unos Presupuestos sobre los que los votos de Junts serán otra vez, necesarios y decisivos.

Sin declaraciones antes de la misma, la reunión quiso enmarcarla el PSOE dentro de la “normalidad”, y se dio a iniciativa de Illa, mientras que en Junts fueron mucho más críticos al entender que el presidente de la Generalitat actúa al dictado de Sánchez, por lo que sus esperanzas en el cónclave fueron nulas desde el principio, según el secretario general de la formación, Jordi Turull. “Llega muy tarde”, dijo sobre la reunión. En total, el encuentro se ha alargado durante una hora y media.

Con todo, la idea de Illa con el encuentro ha sido doble: por una lado buscar una conexión buena con Junts para lo que queda de legislatura autonómica, sobre todo ahora que están en boga temas como la gestión de la migración por parte de la Generalitat o la cuestión fiscal; pero sobre todo este paso es visto por muchos como la previa a una hipotética reunión de Puigdemont con Pedro Sánchez, algo que por ahora Moncloa descarta. Eso sí, el encuentro con Illa es el de ‘más alto nivel’ que ha tenido el expresidente catalán desde su fuga a Bélgica hace ya ocho años. Sobre la mesa de los contactos Gobierno central-Junts están los Presupuestos Generales, pero también asuntos de mucho peso para el independentismo como la oficialidad del catalán en la UE. Esta fue una de las exigencias más relevantes de Puigdemont para votar la investidura de Sánchez en 2023 y ese reclamo todavía no ha sido colmado. 

En general, Salvador Illa ha sido capaz de tender, implícitamente, la mano a Puigdemont, por ejemplo, tras algunos vaivenes, con su defensa de la ley de amnistía como una norma “plenamente constitucional, jurídicamente sólida y clave para la convivencia en Cataluña”, subrayando que debe aplicarse de manera “ágil, rápida y sin subterfugios” tras su aprobación y el aval del Tribunal Constitucional. 

En este sentido, ha insistido en que la ley no puede poner en riesgo su solidez jurídica, pero tampoco quedar bloqueada por dilaciones judiciales, recordando que “nadie ha de ser detenido por hechos que los representantes de los ciudadanos han decidido amnistiar”. Además, ha mostrado preocupación porque todavía haya personas que no se han beneficiado de esta medida, calificando su implementación como un paso positivo y necesario para cerrar heridas y devolver la normalidad institucional.

Durante los tres primeros meses de su mandato, entre septiembre y octubre de 2024, Illa organizó en el Palau de la Generalitat una serie de encuentros con los expresidentes catalanes. José Montilla, Jordi Pujol, Artur Mas, Quim Torra y Pere Aragonès fue el orden cronológico que siguió en aquel momento. Sin embargo, decidió no incluir a Carles Puigdemont en esta ronda, alegando que sigue siendo un dirigente político en activo. Tampoco hubo un cara a cara con Puigdemont en sus dos visitas a Bruselas desde que ostenta el cargo, algo que generó críticas tanto de Junts como del propio expresidente. “Sé que le resulta incómodo, porque mi exilio se debe en parte a la responsabilidad del PSC en la represión”, se quejó entonces. Con el encuentro de este martes en Bruselas se ha roto ese hielo.

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