A falta de datos definitivos, la sensación general entre los negocios de hostelería es que este verano no ha ido tan bien como se esperaba. El motivo parece claro: el gasto medio por persona en viajes de ocio y vacaciones haya aumentando hasta un 9,3% este año, según el INE. Así, los turistas han destinado más dinero al transporte y al alojamiento que otros años, por lo que se ha visto obligado a recortar de otro lado, en este caso, las salidas a los restaurantes. No obstante, el encarecimiento de la vida en general ha provocado que esta contención no se limite únicamente al periodo vacacional, sino al año completo.
Este lunes, el CIS ha revelado que cada vez son menos los españoles que gastan una cifra inferior a 15 euros cada vez que salen a comer o cenar (6,9% actual frente al 7,6% de hace dos años) y que suben dos puntos con respecto a 2023 aquellos que invierten más de 30 (del 26,3% de entonces al 28,6% de hoy). Asimismo, también es inferior la cifra de los que se dejan entre 15 y 30 euros. Actualmente, la mayoría (un 55,7%) pertenecen a este último grupo, mientras que hace dos años esta cifra ascendía al 56,3%.
Por otro lado, el 28,6% desembolsa entre 31 y 50 euros y solo el 1,8% se deja más de 70 euros por comensal y cerca del 7% menos de 15 euros. Además, el barómetro de 2025 refleja que uno de cada diez españoles (el 11,3%) nunca acude a locales de restauración para hacer algunas de las dos comidas principales del día.
Dentro de los españoles que viajan de vacaciones, el 27% reconoce que sale a comer de dos a tres veces a la semana en el destino vacacional. Mientras, el 25,3% tiene la costumbre de hacerlo más de tres veces a la semana y un 22% lo hace siempre, es decir, todos los días de su período de descanso.
En cambio, el 8,8% no acude ninguna vez a la semana a un restaurante, mientras el 16% tiene el hábito de salir a comer o cenar una vez a la semana allí donde se encuentra disfrutando de sus días de ocio.
